Los procesos de identificación de riesgos consisten principalmente en un análisis detallado de amenazas potenciales, incluyendo amenazas financieras, reputacionales, operativas y cibernéticas externas. El proceso también implica la priorización de riesgos por parte de los consultores en función de la ocurrencia y el posible impacto. Esta medida proactiva ayuda a una empresa a llevar a cabo estrategias de mitigación eficientes.






