La reputación es una de las áreas más vulnerables para cualquier empresa. La gestión de riesgos puede prevenir incidentes antes de que ocurran, protegiendo la reputación de una empresa. La mala publicidad, la pérdida de confianza de los clientes o el posible daño a la viabilidad a largo plazo pueden evitarse con una buena gestión de riesgos.






