La publicidad difiere de las relaciones públicas en una variedad de aspectos. La primera es la estrategia detrás de las dos. Mientras que el objetivo final de la publicidad es generar más ingresos para una empresa, las relaciones públicas buscan la notoriedad de marca y una percepción de reputación. Ambas se centran en influir en las decisiones de compra de los clientes, pero tienen dos estrategias y plazos diferentes para lograrlo. Para las relaciones públicas, el éxito se determina por la credibilidad que su estrategia ha construido durante un largo período, ganando la confianza del público objetivo. Por otro lado, el éxito en la publicidad se determina al ganar exposición y generar ventas.






