Para demandar por difamación de carácter, debe demostrar que una declaración falsa se hizo públicamente, causó daño a la reputación y se hizo con al menos un desprecio negligente por la verdad. También debe probar daños y perjuicios a menos que la declaración califique como difamación per se, como acusaciones de conducta criminal o mala conducta profesional.






