Se desarrolla una estrategia de riesgo desde cero. Considera los servicios que ofreces, el número de departamentos, el número de clientes y cualquier aspecto financiero implicado. Construye una comprensión clara del contexto, tus objetivos y tus grupos de interés. Cuando identificas con éxito los riesgos potenciales, puedes evaluarlos en función de cómo afectarán a tu organización.
Considera el nivel de riesgo y su origen, junto con sus posibles consecuencias, y qué aspectos de la organización puede afectar más. La mitigación puede surgir de muchas formas según tu estrategia y el nivel de preocupación por cada amenaza. Puedes elegir entre aceptar, evitar o transferir el riesgo.






