Acoso cibernético es el uso de medios electrónicos para acosar o amenazar a alguien, generalmente enviando mensajes de naturaleza intimidante. A informe Publicado en 2020, mostró que el 15% de los adolescentes de entre 12 y 18 años han sido víctimas de ciberacoso. También reveló que entre el 10 y el 20% de los niños han sido acosadores cibernéticos en algún momento. Las plataformas más populares donde el ciberacoso es endémico son Instagram, Facebook y Snapchat respectivamente. El ciberacoso es un problema real y expansivo para todas las personas, especialmente jóvenes y mujeres jóvenes. Puede tener un impacto profundo en el víctimas’ psique y causan fobia social, depresión y ansiedad.

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Dadas las estadísticas, no es tan raro encontrarse en una posición en la que su hijo es el autor de este delito menor. Si bien puede ser una realidad angustiosa descubrir que su hijo es un acosador cibernético, los padres deben saber que no están solos. Reconocer el problema es el primer paso para crear un cambio impactante. En lugar de negar la realidad, los padres deben racionalizar este comportamiento y tomar las medidas correctas para guiar al niño en el camino hacia la reforma. Si te enfrentas a una situación similar, esto es lo que puedes hacer.
Ser objetivo
A pesar de los sentimientos de dolor, ira, devastación, traición o culpa, es fundamental que separes tus emociones de la situación. Concéntrese en las motivaciones de su hijo, acciones y necesidades, y encuentra un momento diferente para trabajar tus sentimientos. Escuche sin juzgar para determinar dónde tuvo lugar el acoso, las identidades de las víctimas’, la gravedad, el alcance y acceda a cualquier documentación disponible sobre el acoso. Una vez que haya recopilado todos los hechos objetivos, podrá diseñar un plan de rectificación.
No existe una solución única para todos. Por lo tanto, es importante tener en cuenta su entorno social, la edad de su hijo, la gravedad y la participación en el acoso al implementar su enfoque.

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Personaliza tu resultado
Como todo lo demás, esta situación es única y debe abordarse como tal. Para personalizar el resultado ideal – es decir, que su hijo detenga el acoso, comprenda el daño que ha causado y se embarque en un viaje de cambio de comportamiento significativo – trace un mapa de puntos específicos en su intervención en los que desea ver cambios. De esta manera, será más fácil medir el éxito y filtrar el falso remordimiento de su hijo simplemente para que salga de problemas en el corto plazo. Al mismo tiempo, será más fácil elaborar objetivamente un plan para alcanzar esos objetivos.
Identificar a quienes necesitan participar en el proceso de cambio
El proceso de cambio puede ser complicado pero gratificante. Dependiendo del alcance del impacto, el alcance de la participación de las autoridades puede extenderse más allá del entorno primario de su hijo en el hogar y hasta su escuela. Un equipo bien pensado encargado de coordinar el proceso de rehabilitación puede incluir un consejero, compañeros de equipo deportivo, líderes escolares, agentes del orden o abogados. Esto es especialmente cierto en los estados donde el acoso cibernético se considera un delito penal.
Identifique quiénes deben trabajar con su hijo en los niveles punitivo y restaurativo y solicite su apoyo. Desde aquellos que cumplirán con el castigo hasta aquellos activos en el nivel de cambio de comportamiento, todos los involucrados deben trabajar en colaboración para darle a su hijo un mensaje consistente – de que sus acciones fueron dañinas – y ayudarlo a cambiar una nueva vida.
Identificar las consecuencias
Algunas de las formas de catalizar el proceso de cambio pueden ser recuperando algunos de los privilegios de su hijo para que aprecie la responsabilidad que conlleva.
- Restringir sus privilegios en Internet ya que han demostrado su irresponsabilidad social en línea. Puede supervisar el acceso a Internet si el niño es más pequeño y, para los niños mayores, puede considerar monitorear software que verifique comportamientos que sugieran acoso cibernético.
- Restringir su tiempo libre.
- Pídales que realicen el aprendizaje requerido que describa las consecuencias del daño causado por el uso irresponsable de Internet para ayudarlos a tener una idea de empatía y compasión.
- Además de disculparse y trabajar en comunidad, la restitución implica exigirle a su hijo que haga lo mejor que pueda para eliminar mensajes dañinos y maliciosos para borrar el contenido de acoso cibernético y pedirle a sus amigos que hagan lo mismo.
Identificar la causa raíz de por qué los niños intimidan a sus compañeros puede ayudar a las autoridades, como los padres, las víctimas e incluso los acosadores, a comprender mejor la situación— y brindar información sobre los métodos de reforma. La mayoría de las veces, el comportamiento de acoso es un reflejo de la mentalidad con la que lucha la persona que lleva a cabo el acto. La víctima rara vez es la causa, ya que podría ser cualquiera.

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Las razones por las que los niños acosan van desde el anhelo de encajar, problemas de control de la ira o falta de control de los impulsos. El deseo de popularidad y poder entre sus compañeros puede ser indicativo de que su hijo puede no estar teniendo buenos resultados en la escuela, tiene problemas para hacer y mantener nuevos amigos, no es del agrado de los maestros y el personal de apoyo de la escuela y es probable que abuse de las drogas y el alcohol en el futuro.
Paralelamente, los hogares inestables plagados de abusos pueden derivar en violencia y agresión en la escuela. Las víctimas de acoso entre hermanos también pueden convertirse en acosadores en la escuela. Los prejuicios aprendidos basados en la orientación sexual, la identidad de género, la raza y la afiliación religiosa pueden convertirse en un causa fundamental del acoso escolar.
Si ha sido víctima de ciberacoso:
- Habla para encontrar ayuda.
- Aléjate de la situación para tener una perspectiva clara de cómo quieres manejar las cosas.
- No te involucres con el acosador ya que corres el riesgo de agravar la situación. Además, responder a una provocación entrega el poder al acosador.
- Denunciar el acoso en las redes sociales. Aquí están los Gorjeo, Snapchat, Facebook (en inglés), y Instagram (en inglés) pautas.
- Bloquea al matón.
- Sea consciente de compartir información personal en línea y proteja su teléfono con contraseña.
- Si sabes que tu amigo es un acosador cibernético, defiende tus principios y hazle saber que no está bien.
Acoso cibernético Es esencialmente una forma de trasladar el acoso a nuestros hogares a través de la tecnología. Por eso, hoy más que nunca, es de gran importancia que nosotros, como sociedad, seamos conscientes y tomemos las acciones necesarias –tanto proactivas como reactivas– para detener la perpetuación de este mal.
¿Es usted alguien que está luchando con un acosador cibernético?
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